Por estos lados se está construyendo un tren suburbano, que permitirá a las personas lleguen a la capital (el Distrito Federal, la Ciudad de México) en 30 minutos y se ahorren hasta 1 hora y 40 minutos. Se supone que desahogará las carreteras, disminuirá la afluencia de camiones, el tránsito será ágil.
Confiando en que obtendremos beneficios, espero que también se resuelvan otras cuestiones que ocurren en este país, gracias a la ayuda de fabulosos investigadores que siempre se han caracterizado por su objetividad y metodología impecable:
Por un lado, tenemos a un personaje de nombre Carlos Trejo (el que hizo su escándalo de fantasmas por el asunto de Cañitas, que presume de ser un cazafantasmas moderno Y MEXICANO). Este individuo presume de no sé cuántos cientos de fenómenos paranormales tiene en sus registros y que ha filmado apariciones, grabado sonidos, voces del más allá, capturando como nadie, las manifestaciones de almas penando por las calles, casas, panteones a lo largo y ancho de la República. Mejor debería explicarnos el por qué existe el tráfico sin motivo aparente, sin que exista un accidente o automóvil averiado, si de repente se despeja el camino y no encuentras a la vista percance alguno. De plano te quedas con el misterio de... ¿ah caray, pues qué pasó si no podíamos avanzar y ahora estamos como si nada, como haber cruzado un umbral de otra dimensión, pues qué no llevaba una hora atascado y ahora circulamos al siguiente segundo de manera fluida?
Alguien más que nos podría ayudar sería Jaime Maussan, quien, por su cuenta, se dedica a explicar fenómenos de criaturas extraterrestres, pero así como destina sus esfuerzos y tiempo en querernos abrir los ojos hacia estos hechos, podríamos aprovechar su experiencia para que nos desvele el misterio de que si los ovnis tienen que ver actualmente (sí, en estos días en que escribo y tú, querido lector, me das tu atención) con la construcción de instalaciones modernas.
Alguien más que nos podría ayudar sería Jaime Maussan, quien, por su cuenta, se dedica a explicar fenómenos de criaturas extraterrestres, pero así como destina sus esfuerzos y tiempo en querernos abrir los ojos hacia estos hechos, podríamos aprovechar su experiencia para que nos desvele el misterio de que si los ovnis tienen que ver actualmente (sí, en estos días en que escribo y tú, querido lector, me das tu atención) con la construcción de instalaciones modernas.
Me explico: Maussan debería dejar de lado desarrollar o aclarar la forma en que se construyeron las pirámides de Ghiza o las de Teotihuacán. ¡No!, debería explicarnos cómo un camión de materiales destartalado, modelo 1980, pudo subir una camionada de tabiques a los cerros de zonas urbanas y suburbanas como el municipio de Atizapán o El Molinito, en el municipio de Naucalpan, mismos sitios que encontramos aledaños al distrito Federal. En otras palabras, no me puedo explicar cómo es que llegan los materiales de construcción para casas de paracaidistas, porque simplemente aparecen igual que los hongos, así nomás, de un día para otro, aguantando sin cimientos, sin recámaras pero albergando un montón de niños y la abuelita (mire jefecita, ya tenemos la casita que le prometí. Mira vieja, ya tenemos el futuro asegurado).
1 comentario:
Reitero mi pánico a que un camíon me visite desde las alturas.
Pido al maestro Maussan, pugne por un aerobus en todo caso porque aquí la cosa está que arde... "Y nadie hace nada!!" (tonito maussanesco please)
Publicar un comentario