viernes, 21 de marzo de 2008

episodio 68 de "Rayuela" de Julio Cortázar


Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambronios, en sustalos exaperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer una fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgarios, consintiendo en que él se aproximara suavemente sus orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, la esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balparamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias.

jueves, 20 de marzo de 2008

MUJER ROBLE

El 17 de marzo falleció una tía. Cuando pierdo un ser querido releo "Algo sobre la muerte del mayor Sabines" del poeta Jaime Sabines, pero ahora me acordaba de la canción "Mujeres" de Silvio Rodríguez: "Me han estremecido/ un montón de mujeres/ mujeres de fuego/ mujeres de nieve"

Apoyándome en esa idea de Silvio Rodríguez, mi tía era Mujer Roble: alta, incólume, fuerte. Era Mujer Mar, Mujer Libro, Mujer Montaña. De esas personas que quieres tener cerca, que quieres tener un poquito de ella, que no te la gane la muerte.
¿Cuántas personas tienes así en tu vida?

sábado, 15 de marzo de 2008

HORAS DE JUNIO (Carlos Pellicer)

¿Por qué si ya estoy lleno de mí mismo
quiero de ti la brisa, el agua, todo
tu ser en mí, profundo, de tal modo
que yo sea el abismo de tu abismo?

Gloria será de mágico cinismo
ir a tus cielos desde el noble lodo.
Jerarquía: tu codo con mi codo,
encontrarte y decir: tú eres yo mismo.

Fuerza y fusión en que el amor se ahonda
y baja al seno de mayor altura.
Arriba pisa el pie vidas de onda

y abajo, en lo más alto, se enriquece
la unidad de los dos en la figura
de un árbol submarino que florece.

Esta noche mis ojos no se cierran,
esta noche me enciendo como el día,
toda la noche es río de alegría,
toda la noche tus noches encierran.

Déjame ser el blanco en que no yerran
las manos habituales de tu guía;
óyeme sin mirarme en este día
en que cien noches sobre mí se cierran.

Tú eres la inmensidad, el imposible
amor, el dulce amor, amor terrible,
la distancia constante de mí mismo.

Y quiero estar en ti, quiero ese viaje
de infinidad, igual a su heroísmo
de ser la luz, la nube y el paisaje.

Abrí mi pecho cual una ventana
y eras el horizonte, un vago monte
con nubes de oro, nubes de horizonte
compuesto de la noche a la mañana.

¡Cuánto tardas allí, cosa lejana!
Veo y busco tu faz de monte a monte.
Nivelé el corazón al horizonte
y está en mi mano cual una manzana.

Si de tanto mirar lo que no miro
cayera de mis ojos la belleza
como la hoja del árbol -suspiro-,

y la llevaran el viento y la brisa
con tal cuidado que toda tristeza
fuera sólo un comienzo de sonrisas.

domingo, 2 de marzo de 2008

Si así se resolviera todo...

¿Querer o someter?

¿No les parece que en las relaciones con otra persona, siempre hay una infraestructura de poder? Me explico (espero): cuando tienes a alguien, empiezas con "vamos aquí" "vamos allá" "yo no quiero ir ahí" "vamos a ver esa película, la que tú quieres es aburrida" "¿por qué no te compras una camisa de x color?" y podrían llegar a niveles más delicados, como cuando te empiezan a elegir las amistades (no me gusta le hables a..., ¿quién es fulanito?, y un largo etcétera).
Pero ahora ¿se imaginan en el matrimonio? UUUFFF, el Acta de Matrimonio se vuelve factura y te ponen etiqueta de propiedad, derechos de autor. Donde te dicen: "Ahora sí te chingas y de aquí no te sales".
No niego que a la pareja que elegiste, le debes tiempo, atenciones, respeto, preferencia, dedicaciones. Tampoco dejo de lado que quieras estar con esa pareja para sentirla y reafirmar los argumentos que te llevaron a una posible definitividad, pero cuando ese sentimiento se ha transformado en una falsa idea de sometimiento esclavizante ¿qué hacer?
Te vuelven una rémora, un artículo de la casa (adorno no, a eso no llegas, es muy elegante para tí esa distinción) el motor que mueve a la escoba y los ingredientes se mezclen en la cocina, el vínculo entre la estufa y el comedor. ¿una administradora del hogar? ¡Qué va! Eso es un título de nobleza. No mi'ja, sólo vete a comprar las cosas y con lo que te quiera dar, y cuidadito te compres un chicle para tí solita porque ese peso era para que me compraras algo, tú no te lo mereces, yo diré cuándo tendrás una cosita, pero una y ya, no seas pedinche que ya le tengo planes a mi dinerito: juegos, futbol (por ejemplo, una camiseta con el nuevo diseño de mi equipo ¿qué dirán mis cuates si me ven con la anterior? que no quiero a mis ídolos, no me friegues), tener siempre listos mis pomos, no sea que traiga a los amigos y yo sin saber tenerlos contentos. Bueno...
¿Y tus planes? se fueron al bote de la basura con el último empaque de leche (córrale a comprar otro litro, que debo comer mis corn fleis)
¿Y si quieres rescatar tus ideales? ¡Mal agradecida! ¿Cómo puedes destruir la paz de este hogar, que debe estar limpio cuando llego del trabajo, del bar, del ruido de la música de la chamaca que bailaba con poquita ropa, del tráfico que había cuando salimos de festejarle el cumpleaños a la secretaria? ¿Cómo le voy a decir a mi mamá que no puedo tener a mi mujer en la casa, porque ha querido sentirse útil en otro lado? ¿Y si te encuentras a alguien que sabe más que yo? Segurito te burlarás a mis espaldas y le dirás que soy un maldito contigo porque simplemente te necesito, al rato me vas a exigir una sirvienta porque no llegas a tener tiempo de plancharme la ropa ¡No soy millonario! ¡Apenas y me alcanza para mis cosas!
Esto que se me ocurrió es la punta de un siniestro iceberg. El matrimonio es bueno o malo, dependiendo con quién te cases, pero igual pasa con un noviazgo o una amistad. Sé objetivo aunque duela, debemos aprender a discernir en nuestras relaciones

dibujo de maitena

dibujo de maitena

MEXICO EN LAS OLIMPIADAS

QUE CADA QUIEN SAQUE SUS CONCLUSIONES (se puede ampliar a pantalla completa)

LAS TORRES GEMELAS (se puede ampliar a pantalla completa)