sábado, 24 de mayo de 2008

¿NECESITAMOS DEL DOLOR?

Hace tiempo, escribiéndome con mi amigua Dulce, le transcribí este pasaje:
"Ay, concedédme la locura, poderes divinos ¡La locura, para que, al fin, acabe por creer en mi mismo! ¡Enviadme delirios, convulsiones, horas de claridad y de oscuridad repentinas; espantadme con estremecimientos y ardores que no haya experimentado jamás mortal alguno; rodeadme de estrépitos y fantasmas dejadme aullar y gemir y gatear como una bestia, siempre que de este modo consiga la fe en mi mismo!" (FEDERICO NIETZSCHE)
Creo que debemos aprender del dolor o de lo contrario fue inútil ese mal momento ¿olvidarlo? tal vez eso es imposible porque nos estaríamos negando, pero replantearnos la vida después de la adversidad: es lo que nos corresponde para interpretar el mensaje de la experiencia y cada uno de nosotros sabrá cuándo hará eso... si se atreveEl dolor, paradójicamente, ha sido fuente de inspiración y de motivación para muchos, no es nada más artístico, es de lo más cotidiano. El artista ha logrado conjuntarlo con creatividad, pero la mayoría de nosotros sólo lo lloramos, lo maldecimos, lo pretextamos. No me quiero poner panteísta ni cursi, pero en esos momentos pensamos ¿es castigo de Dios, es una prueba que nos pone Dios? Es una señal de desequilibrio, es un golpe a nuestras ilusiones de una vida que pretende ser perfecta.

Es muy particular la manera de soportarlo, aprehenderlo y asimiliarlo, no siempre nos recuperamos, además de que no captamos el mismo mensaje, pero debería ser nuestra obligación reforzar nuestras capacidades después del mal momento, no importando la fuente del mismo y a veces sin estar empleando el tiempo buscando culpables, eso puede hacerse luego.
Si nos quedamos en la etapa del lloriqueo, nos estacionaremos y vegetaremos con las lamentaciones, sin darnos cuenta que el resto del planeta no nos esperará. Debemos inmiscuirnos en nuestro devenir, aunque nuestra esencia cambie involuntariamente por el suceso desagradable. No somos omnipotentes, pero sí perfectibles y eso es lo que vale la pena.

Somos principio y fin de nosotros mismos

1 comentario:

dulce dijo...

El dolor no importa cuando te debes a alguien más.

dibujo de maitena

dibujo de maitena

MEXICO EN LAS OLIMPIADAS

QUE CADA QUIEN SAQUE SUS CONCLUSIONES (se puede ampliar a pantalla completa)

LAS TORRES GEMELAS (se puede ampliar a pantalla completa)