domingo, 31 de agosto de 2008

Soledad: tan eterna, tan voluble, agarrapatada a la existencia de uno. Jamás se va, se cuela entre dos cuerpos. A veces te susurra, luego te grita. Te da tranquilidad y desolación, te desespera y te consuela.
La amante que no te dejará, te recorre como serpiente, como agua, la traes en la espalda, te salta a los ojos. Siempre celosa, siempre vigilante, la apacientas o te agarra por el cuello.
Se vuelve lastre, se vuelve canoa; es una brisa, es nube de tormenta. Es sorda: no te obedece, se queda atrás de un árbol para seguirte de cerca o te espera en tu cuarto. Te verá llorar, te verá reír.
Una amiga, un cáncer, una ayuda para pensar, una acreedora que te reclama. Te acompañará en la tumba, se acostará a tu lado y te abrazará, no le importarán los fenómenos cadavéricos, ya estará también con los ojos cerrados, o estará con tus cenizas y ahora sí, no te compartirá con alguien, porque han llegado a su verdadera casa.
Siempre gana, siempre lo hará, por eso aprende a vivir con ella.

martes, 26 de agosto de 2008

Me atrapas
siempre que me miran
tus ojos tan macizos.

Esa mirada
tan llena de obsidiana
que me corta
y me horada.

Esos ojos tan tuyos
y rematan tus facciones.

Esos ojos tan de tí
tan fáciles de hallar.

Tus ojos que me pisan
y me llenan de su negra luz,
me levantan del suelo,
me aplastan los ojos.

Tus ojos de eclipse
que me intimidan
los cuales - gracias a Dios -,
casi no parpadean,
porque es como interrumpir
el rito de llegar
al fondo de tu universo.

domingo, 3 de agosto de 2008

NOSTALGIA


Esta foto es de la secundaria, hace 200 años que nos la tomaron. Bueno, es más o menos de 1984, exageré un poco. Es una época en que empiezan a surgir algunos rasgos de tu personalidad: cambios hormonales, tu carácter cambia, ¡tu moral cambia! Surgen grandes amigos que si las circunstancias te son favorables, los conservas, continúa la comunicación. A algunos no los vuelves a ver o simplemente los encuentras luego de varios años.
Tal vez ese cariño te impide verlos con la apariencia de adulto, les sigues viendo el aura de la adolescencia: ¡Estás igualito! Pero sabemos en el fondo que no es así. A veces a alguno le pasó un accidente, una enfermedad, subió de peso, se está quedando calvo. Y ni qué decir de su trabajo o de la familia que ahora tienen. Los problemas que traemos son complejos, no nada más que se te haya olvidado la tarea o los papás se pelearon la noche anterior. Las primeras pintas (escapadas de la escuela), las mejores travesuras, las primeras pruebas de alcohol o de cigarro (ambas, pues). La primera novia o el primer intento de conquista frustrado.
Cuando se reúnen regresas al pasado, le das un descanso a tu vida, rememoras continuamente las mismas bromas, las babosadas que hacías. Anécdotas que sigues repitiendo en cada reunión como si fuéramos ancianos en asilo, hablando de la revolución.
¿Sus nombres? ¿para qué si tienes en la mente el apodo? Esos eran los nombres de guerra, de identidad, porque de igual forma así te acuerdas de los maestros.
De izquierda a derecha, en la primera fila: el trompas (de sombrero), el caballo, el pink, el chano, el gallo y quepedo. De pie: el melenas, un servidor (el luigi), ardilla, erik, el sapo y el pollo. Todos los de hasta atrás: Emilio, el gordito, moy, abuelo, gato, jotomate y efraín.
Muchos seguimos viéndonos una o dos veces al año, hemos hecho una hermandad y el agrado de reunirnos no disminuye, seguimos siendo un poco los chamacos de esas épocas, aunque ahora ya no nos embriagamos tanto o no amanecemos borrachos. Ya estamos un poco viejos, debemos descansar para ir al trabajo o hay una salida con la familia.

dibujo de maitena

dibujo de maitena

MEXICO EN LAS OLIMPIADAS

QUE CADA QUIEN SAQUE SUS CONCLUSIONES (se puede ampliar a pantalla completa)

LAS TORRES GEMELAS (se puede ampliar a pantalla completa)