
Esta foto es de la secundaria, hace 200 años que nos la tomaron. Bueno, es más o menos de 1984, exageré un poco. Es una época en que empiezan a surgir algunos rasgos de tu personalidad: cambios hormonales, tu carácter cambia, ¡tu moral cambia! Surgen grandes amigos que si las circunstancias te son favorables, los conservas, continúa la comunicación. A algunos no los vuelves a ver o simplemente los encuentras luego de varios años.
Tal vez ese cariño te impide verlos con la apariencia de adulto, les sigues viendo el aura de la adolescencia: ¡Estás igualito! Pero sabemos en el fondo que no es así. A veces a alguno le pasó un accidente, una enfermedad, subió de peso, se está quedando calvo. Y ni qué decir de su trabajo o de la familia que ahora tienen. Los problemas que traemos son complejos, no nada más que se te haya olvidado la tarea o los papás se pelearon la noche anterior. Las primeras pintas (escapadas de la escuela), las mejores travesuras, las primeras pruebas de alcohol o de cigarro (ambas, pues). La primera novia o el primer intento de conquista frustrado.
Cuando se reúnen regresas al pasado, le das un descanso a tu vida, rememoras continuamente las mismas bromas, las babosadas que hacías. Anécdotas que sigues repitiendo en cada reunión como si fuéramos ancianos en asilo, hablando de la revolución.
¿Sus nombres? ¿para qué si tienes en la mente el apodo? Esos eran los nombres de guerra, de identidad, porque de igual forma así te acuerdas de los maestros.
De izquierda a derecha, en la primera fila: el trompas (de sombrero), el caballo, el pink, el chano, el gallo y quepedo. De pie: el melenas, un servidor (el luigi), ardilla, erik, el sapo y el pollo. Todos los de hasta atrás: Emilio, el gordito, moy, abuelo, gato, jotomate y efraín.
Muchos seguimos viéndonos una o dos veces al año, hemos hecho una hermandad y el agrado de reunirnos no disminuye, seguimos siendo un poco los chamacos de esas épocas, aunque ahora ya no nos embriagamos tanto o no amanecemos borrachos. Ya estamos un poco viejos, debemos descansar para ir al trabajo o hay una salida con la familia.