Un tiempo creí que mi padre era el poder.
Cuánto le odiaba mi corazón de niño
por el pan, por la casa, por su paciencia,
por sus amantes,
por el odio revuelto de lujuria
que le dividía de mi madre;
pero sobre todo, cómo le odiaba
por su certidumbre, por el peso
de cada su palabra, por el gusto
definitivo de su mano robusta, por el desprecio
de su sonrisa difícil.
A veces, yo corriendo, él en bicicleta,
lo miraba alejarse, pie izquierdo, pie derecho,
triunfando sobre el empedrado,
en perfecto equilibrio
de intenciones y fines
y yo quedaba cierto de que él era el poder.
(...)
Hoy, mi padre tiene ochenta y cinco años y
casi ciego va por entre los muebles, las manos
por delante,
arrastrando los pies con pasitos de títere,
los pantalones -los mismos de hace treinta años-
flojos, como de pulchinela, en torno
a las zancas raquíticas, y
ya no más seguro, ni vencedor, antes bien
temeroso de la muerte que le hará tropezar
en un palo de escoba,
cuando voy a encontrarle ahora dice ¡hijo,
qué bueno que llegaste, anoche soñé que vendrías!
y me explora la cara con sus dedos de guante.
Y yo me conmuevo porque
ya estoy en la edad que tenía
en ese entonces, y porque
hace ya mucho tiempo le perdoné
como espero que un día me perdonen mis hijos
cuando ellos descubran, a su vez, que no soy
que no he sido,
el poder.
Me gusta la literatura, el cine, la pintura, la buena música, la cultura, pues; una buena plática, además que me impresiona la gente inteligente. Llego a ser desesperado, mordaz, hiriente, pero me aviento al otro lado y soy un buen escuchador
domingo, 30 de enero de 2011
jueves, 6 de enero de 2011
He querido comprender (no tanto explicar, porque caería en la locura) del motivo por el cual me siento invadido de tí.
He buscado tanto en el lirismo como en la lógica, pero me he quedado enmedio de tanto devaneo.
La contención de los sentimientos se vuelve insuficiente, el sueño ya no es un escape porque lo has monopolizado.
La raíz de todo este dilema lo encuentro en dos puntos: Naciste y te he visto.
Llegas tú
y la soledad se me cae a pedazos,
contigo la vida sucede,
toco el mar
(tus manos que tienen la fuerza de las olas).
Llegas tú
me llenas de pensamientos,
de frases,
de aire,
de distancias.
Llegas tú
y el mundo se desplaza,
estorban los sonidos,
duelen los centímetros.
Llegas tú
y quiero construir un puente hacia tus ojos,
los únicos que quiero conquistar
para vivir en ellos
buscando ser el dueño de tus palabras.
y la soledad se me cae a pedazos,
contigo la vida sucede,
toco el mar
(tus manos que tienen la fuerza de las olas).
Llegas tú
me llenas de pensamientos,
de frases,
de aire,
de distancias.
Llegas tú
y el mundo se desplaza,
estorban los sonidos,
duelen los centímetros.
Llegas tú
y quiero construir un puente hacia tus ojos,
los únicos que quiero conquistar
para vivir en ellos
buscando ser el dueño de tus palabras.
martes, 4 de enero de 2011
Alucine personal
¿Quién será el tuerto que nos lleve entre tanto ciego?
¿Quién el búho, el de vista prodigiosa, el que vea todos los detalles?
¿Quién pisará la banalidad y luego de haber aplastado la hierba que no nos dejaba mostrar el verdadero suelo, nos hará ver el camino que nos conducirá sin tropiezos a lo que será el real destino?
¿Quién evitará que nos desperdiguemos en soluciones falsas que confundan los objetivos?
¿Nadie? ¿Todos? ¿Cada quién conseguirá lo que pueda según su capacidad? ¿Quién convence?
¡Hay que matar al Merovingio!
¿Quién será el Caronte?
Hay que evitar a Tezcatlipoca
¡No entres al Xibalba!
Pinches Nibelungos, no comparten nada
¿Quién el búho, el de vista prodigiosa, el que vea todos los detalles?
¿Quién pisará la banalidad y luego de haber aplastado la hierba que no nos dejaba mostrar el verdadero suelo, nos hará ver el camino que nos conducirá sin tropiezos a lo que será el real destino?
¿Quién evitará que nos desperdiguemos en soluciones falsas que confundan los objetivos?
¿Nadie? ¿Todos? ¿Cada quién conseguirá lo que pueda según su capacidad? ¿Quién convence?
¡Hay que matar al Merovingio!
¿Quién será el Caronte?
Hay que evitar a Tezcatlipoca
¡No entres al Xibalba!
Pinches Nibelungos, no comparten nada
PROFECIA DE SAN CIRILO EN EL AÑO 869
Antes de que sea renovada la Santa Iglesia, Dios permitirá que la silla pontifical quede vacante y que el emperador de Alemania, en discordia con la Santa Sede, imponga un pontífice. Luego, arrancadas ya las espinas de los hombres malos, aparecerá un hombre santo que restablecerá la paz entre aquel y la iglesia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
dibujo de maitena