sábado, 18 de septiembre de 2010

DESPUES DEL BICENTENARIO

Ya pasó el festejo, ya desfilaron los militares, ya levantaron el monote de yeso, ya tronaron los cohetes, ya se gritó, ya se tomó, ya nos desvelamos ¿y qué queda de la historia? ¿qué aprendimos de todo ésto? ¿se tiene otro sentido de la historia, de los sucesos? Para nada. Continuamos con el mismo círculo vicioso de todos los años.
Papelitos tirados a la basura, banderitas que desaparecerán y serán vueltas a comprar el siguiente año. Nuevamente las monografías de Hidalgo, Allende, Morelos y la Corregidora (pero ella no tenía cargo público, sólo el esposo, Don Miguel Domínguez, es parte de los vicios que arrastramos en la historia).
Hemos sido irresponsables con los hechos, los cuales no los decimos bie, somos un país de chismosos, mitoteros, convenencieros. Exageramos, deificamos y consagramos a alguien, lo sobrevaloramos, no los ponemos en la justa dimensión de sus actos y su vida. De plano lo adoramos o lo odiamos.
Alguien me señalaba "es que no hay que dejar de lado el momento romántico de la historia, eso la hace atractiva". No me parece porque la dejamos como el cuento de niños que nos dijo la maestra de primaria.
En el municipio de Cuautitlán Izcalli pusieron unos pendones para hacer "llamativos" para la juventud a los protegonistas de la independencia y de la revolución, poniéndoles atributos como super-héroes y al final decía "admíralo" como una orden. Ahí empieza el error, donde simplemente te ponen una imagen y sin pensarlo dos veces lo fijas en la memoria, como un fetiche; porque sería mejor pedir "conócelo" o "investígalo", con eso sabrás si lo admiras, lo respetas o simplemente fijas una postura pero con bases.
No tenemos la disciplina de estudiar, investigar, cuestionar, llegar al detalle, confrontar datos. Eso cuesta trabajo, mejor lo que nos ponga la tele, la estampita con marquito azul y hasta el otro año.

2 comentarios:

Carmen Alcántara dijo...

para su colección que le hace Dulce, Lic: Me lo escribió mi mejor amigo, dos días después de su boda:
¿qué por qué te digo esto?
Porque no sé cuándo dejaré de pisar la tierra. porque existen dos cosas infinitas:el tiempo y la muerte. Del tiempo... no sé cuándo empezó. De la muerte... no sé cuándo empezará. Por eso hoy te digo que te amo, mañana... no sé si te lo volveré a decir.

Y tan, tan... ahí acabó la historia.
Saludos

dulce dijo...

"Exageramos, deificamos y consagramos a alguien, lo sobrevaloramos, no los ponemos en la justa dimensión de sus actos y su vida. De plano lo adoramos o lo odiamos..."

Visceralidad....

Un abrazo muy grande.

dibujo de maitena

dibujo de maitena

MEXICO EN LAS OLIMPIADAS

QUE CADA QUIEN SAQUE SUS CONCLUSIONES (se puede ampliar a pantalla completa)

LAS TORRES GEMELAS (se puede ampliar a pantalla completa)