No hay filosofías
remedios
consejos
opciones
que consigan
convertirte en niebla
para que te disipes en la luz;
te vuelvas silencio
para que al fin
mis pensamientos
no se dirijan a tí.
No -maldita sea, no-
siempre, de manera sorpresiva,
te haces presente.
Te incrusté muy profundo
te hice muy prioritaria
casi indispensable;
me alejé
pero al mismo tiempo
fui tirando en el camino
sentimiento
ilusiones
los pulmones que suspiraban
ojos que ya eran tuyos
-arráncalos como Edipo-
palabras que ya son ceniza
No hay comentarios:
Publicar un comentario